El cambio de prótesis mamarias es una cirugía que consiste en retirar los implantes previamente colocados y sustituirlos por unos nuevos, adaptados a las necesidades actuales de la paciente. Esta intervención puede tener un objetivo médico, estético o preventivo, y suele ser bastante frecuente en cirugía plástica mamaria.
Con el paso del tiempo, es habitual que el cuerpo y los deseos de la paciente cambien. Algunas mujeres desean modificar el volumen o la forma del pecho, otras buscan corregir complicaciones como la contractura capsular o la rotura del implante, y otras simplemente desean renovar sus prótesis después de muchos años, siguiendo las recomendaciones médicas.
Gracias a las técnicas quirúrgicas actuales y a los nuevos implantes de última generación, el cambio de prótesis puede ofrecer un resultado muy natural, más acorde con la imagen corporal actual de la paciente y con mayor seguridad a largo plazo.
¿Cuál es el paciente ideal para la cirugía?
El recambio de implantes está indicado para mujeres que ya han pasado por una cirugía de aumento de pecho y desean o necesitan cambiar sus prótesis por alguno de los siguientes motivos:
Como la contractura capsular, el desplazamiento del implante, la rotura de la prótesis o asimetrías visibles. En estos casos, el cambio de prótesis permite corregir estos problemas y mejorar el aspecto y la comodidad del pecho.
Con el paso del tiempo, es normal que los gustos cambien. Algunas pacientes desean reducir el volumen para conseguir un pecho más natural, mientras que otras quieren aumentarlo o lucir un escote más definido.
Aunque los implantes actuales están diseñados para ser duraderos, se recomienda realizar controles periódicos y considerar su recambio a partir de los 10-15 años. Muchas pacientes optan por renovar sus prótesis por seguridad o para aprovechar las mejoras tecnológicas de los nuevos modelos.
En algunos casos, la paciente busca mejorar un resultado previo con el que nunca terminó de sentirse cómoda, ya sea por forma, proyección, firmeza o simetría. La cirugía de recambio permite personalizar el resultado y adaptarlo mejor al cuerpo actual.
¿Cómo comienza todo el proceso?
La consulta comienza con una valoración integral: se examina el estado del pecho, el tipo de implante previo, la calidad de los tejidos y los posibles signos de complicación. Se solicitarán pruebas complementarias como ecografía o resonancia magnética para conocer el estado exacto de las prótesis y planificar la cirugía con precisión.
Se realiza una simulación para ayudar a la paciente a visualizar el posible resultado con las nuevas prótesis, teniendo en cuenta el volumen, la forma (anatómica o redonda), el perfil, la colocación y el plano quirúrgico (subglandular, subfascial o submuscular).
Durante esta primera visita, también se resuelven todas las dudas y se explican las opciones quirúrgicas más adecuadas, siempre en función de las expectativas, la anatomía de la paciente y su historial médico-quirúrgico.
¿En qué consiste?
Entre 1 y 2 horas
General
1 noche
2-3 semanas
La intervención se realiza generalmente a través de la misma incisión previa (surco submamario, periareolar o axilar) para evitar nuevas cicatrices. Una vez retiradas las prótesis antiguas, se valora el estado de la cápsula: si hay contractura, se realiza una capsulectomía total o parcial.
Posteriormente, se colocan las nuevas prótesis adaptadas al deseo actual de la paciente. Según el caso, se puede modificar el plano de colocación para lograr un resultado más natural, estable o duradero.
En algunos casos, se asocia una mastopexia (elevación del pecho) para corregir la caída del tejido o una lipotransferencia con grasa propia si se desea un acabado más natural o armonioso.
Se aplican técnicas avanzadas como el protocolo NON-TOUCH, que minimiza la contaminación del implante, y se utilizan láseres quirúrgicos de última generación para mejorar la cicatrización y reducir el riesgo de complicaciones.
¿Qué esperar?
Tras la cirugía, es habitual notar cierta inflamación, tirantez o molestia leve en la zona operada durante los primeros días. La mayoría de las pacientes pueden retomar su rutina habitual entre 7 y 10 días después de la intervención, siguiendo siempre las indicaciones médicas.
Durante el postoperatorio, se recomienda usar un sujetador especial, evitar esfuerzos físicos intensos y mantener un seguimiento estrecho en consulta para asegurar una recuperación correcta.
En nuestra clínica, se presta especial atención al aspecto emocional del proceso: muchas pacientes viven este cambio como una oportunidad de renovación, reconciliación con su cuerpo o cierre de una etapa. Por eso, el acompañamiento profesional y humano es clave para alcanzar un resultado satisfactorio.
Mejora la comodidad y resultados de tu cirugía estética
En la Clínica de la Dra. Urcelay, ofrecemos tratamientos postoperatorios que optimizan el proceso de recuperación y mejoran el resultado final de la cirugía. Contamos con tecnologías de vanguardia como el láser Urgo Touch, la radiofrecuencia médica, la presoterapia y el drenaje linfático especializado.
Estas terapias ayudan a reducir la inflamación, mejorar la cicatrización, prevenir fibrosis y acelerar la reincorporación a tu día a día. Nos aseguramos de que te sientas acompañada en cada fase del proceso.
Casos reales
Resolvemos todas tus dudas
No necesariamente. Aunque durante muchos años se habló de un recambio obligatorio cada 10 años, lo cierto es que no existe un plazo fijo si las prótesis están en buen estado y no presentan complicaciones. Sin embargo, se recomienda realizar controles periódicos mediante ecografía o resonancia magnética para asegurarse de que los implantes siguen en condiciones óptimas. Si todo está bien y no hay molestias, no es imprescindible operar.
No tiene por qué. El recambio de prótesis es una cirugía muy segura en manos expertas. Suele tener una recuperación similar o incluso más rápida que el primer aumento, especialmente si no hay complicaciones añadidas como contractura severa. Si es necesario hacer una mastopexia o capsulectomía, la intervención puede ser algo más compleja, pero todo se valora y planifica cuidadosamente en consulta.
Sí, en la mayoría de los casos se utiliza la misma vía de acceso que la cirugía original (normalmente el surco submamario o la areola), de forma que no es necesario crear nuevas cicatrices. Esto permite que la intervención sea más discreta y respetuosa con el tejido.
Sí. Muchas pacientes aprovechan el cambio de prótesis para modificar el volumen del pecho, ya sea para lograr un resultado más natural, más proporcionado con su figura actual o simplemente más acorde a sus gustos. En consulta valoraremos contigo qué opciones se ajustan mejor a tu cuerpo y a lo que deseas conseguir.
Sí. De hecho, una de las indicaciones más comunes del recambio es corregir resultados insatisfactorios de una cirugía anterior: asimetrías, mala colocación del implante, forma poco natural o falta de armonía con el cuerpo. A través del cambio de prótesis, muchas mujeres consiguen por fin verse y sentirse como esperaban desde el principio.
Hoy en día, las prótesis mamarias han evolucionado mucho. Utilizamos implantes de última generación, con gel de silicona cohesiva, mayor durabilidad y recubrimientos más resistentes que reducen el riesgo de rotura o contractura capsular. Además, existen diferentes formas, texturas y perfiles que permiten personalizar al máximo el resultado. En consulta te explicaremos todas las opciones y cuál es la más adecuada para ti.