Mastectomía profiláctica: ¿Qué es y para quien es recomendable?

En primer lugar, nos preguntaremos, ¿Qué es una mastectomía profiláctica?

La mastectomía profiláctica es un procedimiento quirúrgico para prevenir el desarrollo del cáncer de mama realizando la extirpación de una o ambas mamas. Se suele ofrecer a pacientes que son portadoras de una mutación en genes (como el BRCA1 y BRCA2).

Esta anomalía aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de mama y/o cáncer de ovario por ello es tan importante acudir a tu ginecólogo si tienes una historia familiar con esos dos tipos de cáncer. Este procedimiento reduce la incidencia del cáncer de mama hasta en un 95% y casi siempre se combina con la reconstrucción inmediata.

¿El beneficio? Indiscutible y ha sido demostrado por numerosas publicaciones internacionales.


Indicaciones para la mastectomía profiláctica

Las pacientes con determinadas mutaciones genéticas, la más conocida de las cuales son la mutación BRCA1 o BRCA2, tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama y/o de ovario. Según un estudio, la tasa de aparición de cáncer de mama antes de los 70 años en estas pacientes varía entre el 45 y el 70%. Al realizar una mastectomía bilateral profiláctica, el riesgo de desarrollar un cáncer no es cero, sino que desciende al 5%.


No todas tenemos la misma necesidad, por eso es importante analizar cada caso individualmente:

- Pacientes jóvenes sin antecedentes de cáncer de mama, pero portadoras de mutaciones genéticas que se sabe que aumentan el riesgo. Se puede ofrecer una mastectomía bilateral preventiva.

- Pacientes que ya han tenido cáncer en un lado, lo que ha dado lugar al descubrimiento de una mutación genética y/o con numerosos casos de cáncer en la familia. Entonces se puede proponer una mastectomía de la mama contralateral.

- Pacientes con anomalías mamarias extensas, consideradas benignas, pero que requieren un seguimiento estrecho ya que aumentan el riesgo de cáncer. Se puede ofrecer una mastectomía profiláctica.

Sin embargo, en las mujeres que han tenido cáncer de mama en un lado y no tienen riesgo genético o familiar, no se recomienda la extirpación de la otra mama.

La decisión de someterse o no a una mastectomía profiláctica es personal. Aunque su eficacia es indiscutible, es un procedimiento que puede tener un impacto psicológico en la calidad de vida. La decisión debe ser tomada por la paciente tras una información clara sobre el procedimiento y las técnicas de reconstrucción.


Las pacientes que no deseen realizar una extirpación preventiva de la mama pueden optar por una vigilancia estricta. El objetivo será detectar la aparición del cáncer lo antes posible mediante un seguimiento cada 6 meses por medio de una resonancia magnética y una mamografía.


¿Si tengo cáncer de mama y me extirpan una o las dos mamas, podré operarme para volver a verme como antes?

Para la reconstrucción, el cirujano tiene varias opciones:

- Puede quitar toda la mama + la placa de areola-pezón (ANP)

- Mantener la piel de la mama

- Mantener la piel de la mama con la ANP.

El resultado estético de la reconstrucción mamaria es más natural y satisfactorio cuando se conserva el CAP. Sin embargo, no hay garantía de que el CAP se mantenga. Los cirujanos y los equipos de oncología pueden decidir extirpar todo el CAP para minimizar el riesgo de que se desarrolle un cáncer de mama. Además, puede ser necesario retirarla en casos especiales (por ejemplo, después de una cirugía previa de reducción de pecho).

En el caso de la reconstrucción mamaria con implantes, el cirujano puede colocar los implantes detrás de los músculos pectorales mayores o delante de estos músculos. Cuando sea necesario, el cirujano puede colocar implantes temporales (expansores) que se rellenarán con solución salina a intervalos regulares. La colocación de las prótesis definitivas se lleva a cabo durante un segundo procedimiento quirúrgico.

A continuación, es posible reconstruir la APM gracias a un procedimiento realizado con anestesia local +/- tatuaje.


Celebrities que se han sometido a esta intervención.

La actriz Angelina Jolie pasó por el quirófano en febrero de 2013 para reducir las posibilidades de sufrir un cáncer de mama en el futuro. Su madre falleció por esta enfermedad a los 57 años después de una década luchando contra el cáncer.


La actriz muy concienciada en esta lucha sabía de primera mano que es mejor prevenir que curar, y es por ello por lo que decidió someterse a unas pruebas genéticas, en las que se reveló que es portadora de una mutación genética, por tanto, tiene un alto porcentaje de desarrollar un cáncer de mama.


Este fue el momento en el que la actriz decidió pasar por el quirófano para someterse a una doble mastectomía para reducir el riesgo de sufrir un cáncer.


Angelina sabía que debía dar ejemplo a millones de mujeres con su testimonio, es por ello por lo que dio a conocer toda la historia:




"Quería escribir esto para decirle a otras mujeres que la decisión de someterse a una mastectomía no fue fácil. Pero ahora estoy muy contenta de haberlo hecho. Mis posibilidades de desarrollar un cáncer de mama se han reducido de un 87% a menos del 5%. Puedo decirles a mis hijos que no tienen que temer porque me vayan a perder por un cáncer de mama"...

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